Dr. Jorge González Hernández, 2003
Existen diferentes terapias que
permiten ayudar a los pacientes con trastornos de memoria a recuperarla o a
mejorar su funcionalidad. Podríamos agruparlos en 4 sistemas:
1.
Ayudas
externas
2.
Estrategias
mnemotécnicas
3.
Utilización
de sistemas de memoria preservados
4.
Rehabilitación
de la memoria prospectiva
1.
Ayudas externas
Se refiere al conjunto de
medidas externas al paciente amnésico, que favorezcan su funcionamiento.
Podemos distinguir tres
subtipos:
-
Adaptaciones
del medio ambiente.
Tendientes a reducir las
demandas de memoria a un nivel más manejable Ej: uso de etiquetas,
señalizaciones, estantes, etc.
-
Avisadores
Instrumentos como relojes
programables que avisen la hora de la
medicación o grabadoras con mensajes.
-
Instrumentos
de almacenaje
Ej: agendas, ordenadores.
Para todas estas ayudas
externas se requiere un entrenamiento y enfoque hacia las necesidades más
importantes del paciente, considerando sus capacidades.
En general, estas ayudas, son
eficaces y fáciles de implementar.
2. Estrategias pnemotécnicas
Se pueden clasificar en
verbales y visuales.
Las estrategias verbales se
refieren a, por ejemplo, la agrupación de las palabras de una lista por
categorías semánticas, la elaboración de rimas, el uso de acrónimos, abordaje
de un texto, etc.
Como ejemplos de estrategias
visuales tenemos la creación de imágenes visuales, el repaso visual o el
dibujo.
En general, las estrategias
pnemotécnicas, requieren un tiempo de entrenamiento largo y la preservación de
capacidades cognitivas como la planificación, de modo que el individuo controle
su adecuada selección y empleo.
No son útiles cuando el
principal problema está en la recuperación de la información, con almacenaje
relativamente preservado (Ej: lesiones frontales).
Previo a su utilización debe
definirse la mayor afectación de la memoria visual o verbal, para utilizar las
estrategias más adecuadas en cada caso.
3. Utilización de los
sistemas de memoria preservados.
Se refiere al entrenamiento de
diversas habilidades, recurriendo especialmente a la memoria implícita. Se
utiliza para el aprendizaje del uso de instrumentos (Ej: ordenador),
entrenamiento en alguna actividad laboral manual o hábitos de autocuidado.
Es una forma de rehabilitación
larga y laboriosa, cuyos resultados son restringidos a la destreza específica
que se trabaja.
4. Rehabilitación de la
Memoria Prospectiva
Se refiere a la ejercitación
tendiente a mejorar la capacidad para recordar que hay que realizar
determinadas acciones en el futuro. Ej: recordar el día de la próxima cita, la
toma de la medicación, el pago de una cuenta, etc.
Habitualmente, durante la
ejercitación, se va extendiendo progresivamente el tiempo transcurrido entre el
aprendizaje y la acción.
Existen diferentes enfoques de
rehabilitación, los cuales deberán utilizarse de acuerdo a los intereses,
capacidades residuales y perfil de deterioro mnésico en cada paciente.
BIBLIOGRAFIA
1.
Strub R, Black W. The Mental Status Examination in Neurology. 232 pp, FA
Davis Company (Philadelphia, 1985).
2.
Feinberg T, Farah M. Behavioral Neurology and Neuropsychology. 873 pp,
Mc Graw Hill (New York, 1997).
3.
Lezak M. Neuropsychological Assessment. 768 pp, Oxford University Press
(New York, 1995).
4.
A Program of the American Academy of Neurology.
Neurorehabilitation. Continuum 3: 29-48 (1997).
5.
Pinel J. Biopsicología.
637 pp. Prentice Hall (España 2000).
6.
Spreen O,
Strauss E. A Compendium of Neuropsychological Tests. 440 pp. Oxford University
Press (USA 1991).
7.
Muñoz J, Tirapu J. Rehabilitación
Neuropsicológica. 238 pp. Editorial Síntesis. Madrid 2001.
8.
González H, Aguilar L. Neuropsicología
Clínica Práctica. 84 pp. Ed. Universidad Diego Portales (Chile 2001).
9.
Ponton M, Satz P, Herrera L, et al.
Normative data for the
Neuropsychological Screening Battery for Hispanics (NeSBHIS).
JINS 1996; 2: 96-104.