¿Cómo cuidar nuestra memoria?

Nuestra memoria es un gran tesoro que debemos cuidar. En ella almacenamos todas las vivencias adquiridas en el transcurso de nuestra existencia. Sin ella viviríamos como en un eterno presente, sin saber quienes somos, de donde venimos, o cuales son nuestros proyectos. Dejaríamos de vivir una existencia plenamente humana.

Hoy sabemos que el órgano especializado en el almacenaje y recuperación de la memoria es el cerebro. Este es un órgano muy complejo, que recién estamos comenzando a entender. A diferencia de otros órganos del cuerpo, no es una estructura homogénea, sino más bien con subespecializaciones en sus distintos lóbulos. Los circuitos relacionados con la memoria se ubican principalmente en los lóbulos temporales.

Estas regiones son muy vulnerables al daño y pueden alterarse por múltiples causas, entre ellas:

·         Enfermedades degenerativas (Ej. Enfermedad de Alzheimer).

Algunas recomendaciones pueden ayudarnos a prevenir o detectar a tiempo estas enfermedades, preservando así esa facultad tan importante como es la memoria:

1.     Sea positivo, intente ver el buen aspecto de las cosas, busque las soluciones en vez de que rumiar los problemas. Cada minuto de su vida es único, disfrútelo.

  1. Lleve una alimentación sana y variada, especialmente rica en frutas y vegetales frescos (tienen efecto neuroprotector).
  2. Mantenga un buen nivel de actividad mental y social. Edúquese permanentemente.
  3. No se exponga a situaciones riesgosas que puedan implicar un traumatismo (conduzca con precaución, sea prudente).
  4. No consuma bebidas alcohólicas en exceso.
  5. Ejecute un programa de ejercicios físicos no excesivamente intenso, pero regular (Ej. camine 1 hora diaria).
  6. Cuando pueda, salga a la naturaleza, respire aire puro, escuche el silencio.
  7. Si tiene alguna enfermedad, siga sus controles regulares. Si no, hágase un chequeo preventivo al menos una vez al año (Ej. Revisar presión arterial, peso, examen físico y algunos exámenes de sangre).
  8. Sólo ingiera medicamentos recetados por su médico. Muchos pueden afectar la memoria (Ej. antiespasmódicos, hipnóticos, antialérgicos, algunos antidepresivos).
  9. Evite los ambientes contaminados. Muchas sustancias químicas volátiles pueden dañar definitivamente su memoria.
  10. La mayoría de los trastornos de memoria secundarios a traumatismos, operaciones cerebrales o accidentes cerebrovasculares, son susceptibles de rehabilitación. Consulte su médico.
  11. Si tiene problemas con su memoria, que están comenzando a interferir con su desenvolvimiento ocupacional o social, consulte inmediatamente un especialista. La corrección temprana del problema es fundamental para obtener el mejor resultado posible.

 

Algunas recomendaciones para optimizar el funcionamiento de nuestra memoria:

1.     Asocie. Cuando quiera almacenar una nueva información intente asociarla con información que ya tiene, trate de entenderla y relacionarla.

  1. Intente aprender con todos sus sentidos.
  2. Participe. Interactúe con la información. Pregunte, converse, haga esquemas, resúmenes, etc.
  3. Motívese. Busque el lado atractivo de la información. El compromiso emocional mejora la capacidad de aprender.

 

Dr. Jorge González Hernández

Depto. de Neurología (Programa de Memoria)

Pontificia Universidad Católica de Chile