¿Cómo cuidar nuestra memoria?
Nuestra memoria es un gran
tesoro que debemos cuidar. En ella almacenamos todas las vivencias adquiridas
en el transcurso de nuestra existencia. Sin ella viviríamos como en un eterno presente,
sin saber quienes somos, de donde venimos, o cuales son nuestros proyectos.
Dejaríamos de vivir una existencia plenamente humana.
Hoy sabemos que el órgano
especializado en el almacenaje y recuperación de la memoria es el cerebro. Este
es un órgano muy complejo, que recién estamos comenzando a entender. A
diferencia de otros órganos del cuerpo, no es una estructura homogénea, sino
más bien con subespecializaciones en sus distintos lóbulos. Los circuitos
relacionados con la memoria se ubican principalmente en los lóbulos temporales.
Estas regiones son muy
vulnerables al daño y pueden alterarse por múltiples causas, entre ellas:
·
Enfermedades
degenerativas (Ej. Enfermedad de Alzheimer).
- Problemas psicosomáticos (Ej. Depresión)
- Enfermedades cerebrovasculares
- Trastornos nutricionales (Ej. Déficit de
vitaminas)
- Traumatismos
- Uso de drogas (Ej. Alcohol, algunos fármacos)
- Enfermedades médicas (Ej. Disfunción tiroídea,
enfermedades pulmonares, hepáticas, cardiovasculares, etc.)
Algunas recomendaciones pueden
ayudarnos a prevenir o detectar a tiempo estas enfermedades, preservando así
esa facultad tan importante como es la memoria:
1.
Sea
positivo, intente ver el buen aspecto de las cosas, busque las soluciones en
vez de que rumiar los problemas. Cada minuto de su vida es único, disfrútelo.
- Lleve una alimentación sana y variada,
especialmente rica en frutas y vegetales frescos (tienen efecto
neuroprotector).
- Mantenga un buen nivel de actividad mental y
social. Edúquese permanentemente.
- No se exponga a situaciones riesgosas que
puedan implicar un traumatismo (conduzca con precaución, sea prudente).
- No consuma bebidas alcohólicas en exceso.
- Ejecute un programa de ejercicios físicos no
excesivamente intenso, pero regular (Ej. camine 1 hora diaria).
- Cuando pueda, salga a la naturaleza, respire
aire puro, escuche el silencio.
- Si tiene alguna enfermedad, siga sus controles
regulares. Si no, hágase un chequeo preventivo al menos una vez al año
(Ej. Revisar presión arterial, peso, examen físico y algunos exámenes de
sangre).
- Sólo ingiera medicamentos recetados por su
médico. Muchos pueden afectar la memoria (Ej. antiespasmódicos,
hipnóticos, antialérgicos, algunos antidepresivos).
- Evite los ambientes contaminados. Muchas
sustancias químicas volátiles pueden dañar definitivamente su memoria.
- La mayoría de los trastornos de memoria
secundarios a traumatismos, operaciones cerebrales o accidentes
cerebrovasculares, son susceptibles de rehabilitación. Consulte su médico.
- Si tiene problemas con su memoria, que están
comenzando a interferir con su desenvolvimiento ocupacional o social,
consulte inmediatamente un especialista. La corrección temprana del
problema es fundamental para obtener el mejor resultado posible.
Algunas recomendaciones
para optimizar el funcionamiento de nuestra memoria:
1.
Asocie. Cuando
quiera almacenar una nueva información intente asociarla con información que ya
tiene, trate de entenderla y relacionarla.
- Intente aprender con todos sus sentidos.
- Participe. Interactúe con la información.
Pregunte, converse, haga esquemas, resúmenes, etc.
- Motívese. Busque el lado atractivo de la
información. El compromiso emocional mejora la capacidad de aprender.
Dr. Jorge González
Hernández
Depto. de Neurología
(Programa de Memoria)
Pontificia
Universidad Católica de Chile